La muestra se calienta en presencia de un solvente no miscible con el agua. Durante el proceso, el agua se evapora junto con el solvente y posteriormente se condensa. Ambos se separan en un dispositivo donde el agua se acumula y se mide, mientras el solvente se recircula, permitiendo cuantificar el contenido de agua en la muestra.
Cantidad de muestra: 60 mL